Mobiliaria con narrativa propia
El lobby es más que una entrada: es la primera experiencia donde la arquitectura y el concepto se conectan, donde el espacio interior y exterior dialogan para definir la atmósfera del lugar. Desde ahí se revela el carácter del edificio y se anticipa lo que cada espacio tiene por contar.
Este ambiente debe concebirse desde una óptica funcional y estética, casi como en el visual merchandising, entendiendo cómo queremos comunicar y vender la imagen del proyecto. Cada elemento debe ser atractivo y funcional no solo en un primer momento, sino a lo largo del tiempo, tanto para el público que lo experimenta como para el personal que lo habita y utiliza como su espacio de trabajo.
En Carranza Studio, concebimos los front desks como piezas que combinan historia, diseño y funcionalidad. Cada uno mantiene un lenguaje coherente con su entorno, pero busca también convertirse en un ícono dentro del proyecto: un referente que pueda ser admirado, recordado y vivido. Todo bajo la mentalidad de ofrecer espacios boutique, donde hasta el mínimo detalle tiene una razón de ser.
Creemos que los detalles son los que marcan la diferencia entre un buen proyecto y uno excepcional. La pasión que ponemos en ellos es la que nos impulsa a experimentar, transformar ideas en objetos y seguir explorando nuevas formas de expresar la esencia del diseño.
A continuación, presentamos un ejemplo de cómo llevamos este ideal de personalización y coherencia a la realidad.

